sábado, 1 de diciembre de 2007

Váyase usted a la mierda

No lo digo por ti, mi buen amigo, sino acuñando una de las más célebres frases del cine español. Aquella pronunciada por el ahora vanagloriado Fernando Fernán Gómez cuando un admirador le pedía un autógrafo. No paro de leer en la prensa, escuchar en la radio y ver en la televisión las virtudes de tan insigne personaje. Lo buena persona y lo buen compañero que era, su humildad, su cercanía..... Cojones¡¡¡¡ No le discuto sus dotes interpretativas, su buen hacer como escritor, y si me apuran hasta sus dotes artísticas, pero que no me traten de convencer de lo excelente persona que era.
A mi siempre me ha parecido un prepotente, maleducado, malhumorado y aburrido personaje, y sino que se lo digan al pobre señor que humildemente pedía un autógrafo al Dios Gómez....

5 comentarios:

Javi Yeye dijo...

Creo que cada uno de esos adjetivos tienen una explicación, que no una justificación. Una persona que escribió 11 novelas y aproximadamente 9 ensayos, participo en 12 obras de teatro, dirigió 27 películas y 4 series, rodo como actor más de 150 películas y 20 series, fue nominado a 11 goyas de los cuales gano 5, premio príncipe de Asturias de las artes, Medalla de Oro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, ………………………….. y así no sé cuantos más premios. Con este currículo es muy difícil no creérselo y no volverse un poco prepotente. Seguramente ese carácter prepotente le trajo muchos problemas a la hora de relacionarse, lo que lo convirtió en una persona malhumorada y aburrida a la que nadie quería tenerlo a su lado. Con esto no quiero justificar su carácter, pero me pregunto ¿con ese currículo a sus espaldas no es un poco difícil no sentirse importante e inconscientemente, volverse un poco prepotente?. Siempre escuche que el que más tiene es al que menos se le nota, pero también reconozco la dificultad de tener los pies en el suelo cuando se llega tan alto en una trayectoria como la de Fernando Fernán Gómez. Un saludo.

SOMMER dijo...

En ningún momento he discutido sus dotes artísticas, que seguro las tendría, y ni por lo más remoto se me ha ocurrido poner entre dicho un palmarés envidiable.... pero de ahí a tragar con que era una excelente persona....
Por encima de los títulos, de los premios, de los logros, está la dignidad, la humildad, la modestia, la sencilled, la simpleza.. términos que el susodicho no debía ni conocer.
No Javi yeyé, no me convences...

Lúcida dijo...

Pues si, un genio... pero es verdad que con mal caracter y para eso no hay excusas. Lo mismo le ocurría a Cela y a Umbral. Quizá la culpa sea nuestra por creer que los genios son perfectos... ¿dónde dice que una persona que sea un talento en todo debe controlar sus nervios y no perder la compostura? A fin de cuentas son humanos, y olvidan que los idolatramos.
Pues si, este hombre fue y será unos de los mejores novelistas, ensayistas, actores, directores, académicos... pero con un caracter de la ostia, o por lo menos eso parece.
Aunque también cabe decir que hay un montón de personas con igual o peor carácter y no le llegarán nunca a la suela del zapato.

SOMMER dijo...

Querida Lúcida, a eso me refiero yo. Nadie discute su nivel profesional, pero el personal distaba mucho de ser grande.

Irene dijo...

Como bien dice Javi, el palmarés de este señor es extraordinario. Pero sí que se puede ser humilde con tantos premios a la espalda. Simplemente no era buena persona.

Saludos a todos.