domingo, 25 de noviembre de 2007

Las dos caras de la vida.

Esta tarde he ido al Molinón a ver ganar al Sporting. Cuatro filas de asientos más atrás que nosotros se encontraba un individuo de unos 60 años con unas diez o doce copas de más. Nada más iniciarse el partido comenzó el show. Gritos, insultos : Barral tapa mas al medioooooo, Michel esa media luna que siempre está solaaaaaa, qué hablamos joderrrrrrrrr. La gente de alrededor sonreia, disfrutaba del espectáculo de la grada, casi ajena a lo que sucedía en el campo. Durante una hora y media ese caballero fue el rey, el showman, el animador, yo añadiría el bufón.

Al terminar el encuentro lo perdí de vista, cosa extraña porque todo el estadio lo debía conocer, pero nos lo volvimos a cruzar de vuelta a casa, abatido, sólo, enjuto, anodino, insignificante. Un señor tropezó con él y se disculpó, pero no obtuvo ni una mirada de asentimiento, ni siquiera de rencor. Se había convertido en un ser lineal.

Tal vez dentro de quince días vuelva a ser un showman..... o un bufón...